Monday, September 17, 2012

GAZAPO: PONER Y OTRAS COSAS QUE YA NO HACEN LOS COLOMBIANOS



Definición De Poner

El verbo poner tiene una vida, una presencia y una tradición muy grandes en el castellano hablado y escrito. Las expresiones que los hablantes del idioma hemos construido con él son ricas en significado e intención.

El diccionario de la real academia de la lengua trae 44 acepciones de poner, todas castizas, útiles, facilitadoras de la comunicación, y 22 expresiones construidas alrededor suyo que le dan color y fuerza a la descripción de personas y situaciones. La definición básica es “Colocar en un sitio o lugar a alguien o algo”, pero también se extiende a apostar o arriesgar algo en el juego, al caer de un astro –el sol se pone-, aplicar un nombre –poner apodos-, suponer o aceptar una conjetura –pongamos que es verdad lo que dices- y, finalmente, una acepción entre muchas, “dicho de un ave u otro animal ovíparo: Soltar o depositar el huevo”

La academia menciona expresiones compuestas con este verbo como poner en apuros, poner la mesa, poner un negocio, poner la radio, ponerse de parte de alguien, poner en duda, poner por escrito, poner ley, poner paz, ponerse bien o mal, ponerse a hacer algo, poner en claro, poner por delante o por detrás, ponerse al corriente, ponerse colorado.

Se Acostumbraba Poner En Colombia

El habla colombiana ha hecho generoso uso del verbo poner en expresiones que a veces se vuelven mini-cuentos. Así:

1] Poner el pecho lo hacía quien tenía valor para enfrentar situaciones difíciles: Me le quito el sombrero a esa mujer, se quedó sola, le puso el pecho a las dificultades y sacó adelante a su familia.

2] Poner el hombro lo hacía quien ayudaba a otro o en una causa de una manera efectiva, comprometida, seria: El puso el hombro como todos los demás cuando construimos el centro se salud en la vereda.

3] Poner la cara lo hacía quien tenía valor de asumir las consecuencias de lo que hacía o decía: Lo acusaron de falsificación, puso la cara y el juez lo encontró inocente; o bien, Ese hombre anda hablando mal de mí pero no ha sido capaz de ponerme la cara para sostenerlo.

4] Poner la mano lo hacía quien golpeaba a otro: Le puso la mano y lo dejó de hospital; o bien, Usted me pone la mano y no respondo de lo que le haré.

5] Poner la mano por otro lo hacía quien era testigo y garante de la integridad y honorabilidad de una persona: Yo pongo la mano por mi primo.

6] Ponerse de largo sucedía cuando los muchachos todavía usaban pantalones cortos hasta los diez o doce años y se ponían pantalones enteros por primera vez, también cuando las muchachas de sociedad se ponían traje largo: Ese muchacho se puso de largo para su confirmación, o Esa muchacha se puso de largo para la boda de su prima.

7] Ponerse algo se usaba para indicar la acción de añadir algo físico al cuerpo o para expresar una intuición o anticipación: El caballero se volvió a poner el sombrero después de saludar a las damas, o Se me puso que la seduciría.

8] Tener la cabeza bien puesta era una manera de reconocer la inteligencia, el buen criterio y un sentido básico de equidad que caracterizaba a alguien: Ese muchacho tiene la cabeza bien puesta, va a llegar lejos.

9] Quita y pone era lo que hacía un jugador cuando se comía una pieza del ajedrez, parqués o damas chinas y la reemplazaba con la propia, o lo que hace un presidente cuando cambia los nombres de sus ministros.

10] Poner la firma lo hacía quien daba la palabra para refrendar una promesa o compromiso o quien era conocido por saber de qué hablaba: Cuando prometo algo es como si hubiera puesto la firma; o bien, Si ella lo dijo, póngale la firma, eso tiene que ser cierto.

11] Poner los puntos sobre las íes lo hacía quien decía la verdad a alguien que no la quería oír y lo llamaba al orden moral: Ese comerciante estaba haciendo trampas en la plaza de mercado, el comisario de policía lo llamó y le puso los puntos sobre las íes; o bien, Ese hombre se la jugaba a la mujer todo el tiempo hasta que su propia mamá le puso los puntos sobre las íes.

12] Poner punto final era dar por terminada una situación, cerrar un episodio, concluir un proceso, acabar una discusión: Hay que ponerle punto final a las guerras que nos mantienen atrasados.

13] Poner en blanco y negro describía la capacidad de alguien para expresar los dilemas o alternativas en una situación, proceso o conflicto: El profesor de religión lo puso en blanco y negro, matar a cualquier persona y robarle al pobre lo poquito que tiene deben ser crímenes que la sociedad no perdone; se me pone que el profe es comunista.

14] Poner en el mismo saco describía la acción de revolver almas buenas y almas malas en la misma categoría o juicio moral: A mí no me ponga en el mismo saco con esos hampones.

15] Poner a cantar era lo que hacía quien lograba que alguien confesara sus delitos reales o inventados y revelara la identidad de sus compinches aunque fueran ficticios; era un arte para los investigadores criminales y un resultado que no querían pronto los torturadores, profesionales o aficionados.

16] Poner tatequieto es una expresión antioqueña muy hermosa y significaba hacer quedar quieto a alguien de conducta indisciplinada, desordenada, díscola: Ese hombre le hacía males a la gente todo el tiempo hasta que vino la muerte y le puso tatequieto; o Ese  niño tan travieso necesita que sus padres le pongan tatequieto con una correa; o bien A esa mujer no le pone tatequieto ni el putas, hasta el último día andará persiguiendo hombres…

17] Ponerlo era una expresión popular que me trae a la memoria la mujer de la última historia y que servía para describir la actividad sexual de quien lo hacía con su activo consentimiento, desdibujando así los roles estereotipados del sujeto activo y pasivo, pues decir: Esa muchacha lo pone, o Ese muchacho lo ponía pero ya nadie lo voltea a ver, implica un deseo, voluntad, querer hacer que es diferente del indicado en la expresión: A ese se lo comía el gobernador, o A esa se la ha comido todo el equipo de balompié, que implican una actitud sumisa, emocionalmente pasiva. Valga la pena mencionar que uno bien podría decir tener concúbito con otra persona del mismo o del sexo opuesto, como lo recomienda la Real Academia de la Lengua Española, y especificar si se hace en vaso apto o vaso no apto, como de ello dan ejemplo los moralistas cristianos, pero con ello nada se ganaría en claridad.

18] En este orden de ideas recuerdo que poner a parir borugos, o armadillo como se conoce ese animal en el resto del mundo, es otra expresión antioqueña que sirve para describir a alguien que ha sido puesto en una situación muy difícil: El entrevistador puso a parir borugos al político ese cuando lo confrontó con las mentiras que decía, o Parece que hay un pacto de caballeros entre políticos y entrevistadores por el cual estos se comprometen a no poner a parir borugos a aquellos.

19] Poner cuernos, a propósito, se refiere a las infidelidades que comete una pareja: Ese hombre, viudo, rico y viejo, se casó con mujer muy joven pensando que lo hacía por amor y ella le puso cuernos desde el principio.

20] Y redondeando el tema terminaré con la expresión poner conejo con la cual los colombianos describían a quien salía sin pagar de la cama de una prostituta y por extensión al que no cumplía sus compromisos, como los altos funcionarios del gobierno y los contratistas del estado.

Amigas y amigos contemporáneos se quejarán de que mis ejemplos son sesgados contra la mujer, a lo cual debo advertir que eso es cierto hoy, pero cuando yo oí estas expresiones por primera vez la sociedad de la que yo era parte todavía no había desarrollado la sensibilidad que hemos adquirido bajo la influencia del feminismo internacional ni éramos conscientes de que nada que sea parte del repertorio del capricho y el antojo humanos discrimina entre los sexos.

Los Colombianos Dejaron de Poner

Estas reflexiones vienen a cuento porque hace ya cosa de 40 años a un colombiano se le ocurrió corregir el uso del verbo poner con el argumento de que solo las gallinas ponen. Eruditos lexicógrafos, estudiosos de la evolución de los idiomas, arqueólogos de la lengua, no han descifrado las motivaciones del improvisado lingüista que enseñó un nuevo idioma a los colombianos. Nunca se sabrá si fue un tomador de pelo que quiso burlarse de las inseguridades de sus compatriotas –colectivamente temerosos de ser considerados gallinas o al menos ponedores- o una persona de muy limitada inteligencia inconsciente de su condición –el tipo que los colombianos mismos en momentos de lucidez llaman tarúpido, esto es mitad tarado y mitad estúpido- que con sus escasas luces creyó identificar un  error milenario tanto del habla castiza como del habla popular y se propuso corregirlo. Por el momento hay que reconocer el éxito de su necedad; ha tenido acogida tan amplia entre los colombianos contemporáneos que ya muchos encuentran natural decir colocar, ubicar, situar o localizar en lugar de poner.

Colombianos En Nueva York: Hablan Sin Poner

En Nueva York, donde la población hispanohablante es numerosa y variada, es muy divertido presenciar una conversación entre un colombiano y otro latinoamericano. La expresión de curiosidad, confusión y sorpresa del segundo es indescriptible cuando oye al colombiano decir, por ejemplo, “permítame le ubicúo el plato en la mesa”, “gracias por colocarme a funcionar mi computadora”, “¿puedo situar esta fruta dañada en la basura?”, “respete, no me localice su mano entre las piernas”. El colombiano, que tiene mucho del estereotipo argentino (pero ese es tema para otra historia), es completamente indiferente al impacto que causa y así su interlocutor se ve obligado a adivinar el sentido de sus palabras por el contexto de la frase y los gestos de boca, cejas y dedo.

Consecuencias De No Poner

La consecuencia más seria de este trastorno del lenguaje es que en Colombia ya nadie le pone el pecho a ningún problema, ni le pone la cara a ninguna confrontación, ni le pone la firma a ningún compromiso, ni le pone el hombro a proyectos de progreso social, ni le pone punto final a ninguna situación, ni le pone los puntos sobre las íes a quien falla en sus deberes, ni le pone tatequieto a quien perturba la paz pública o abusa de la influencia que tiene; tan cierto es esto que parece que las altas cortes hubieran decidido no poner a parir borugos a los empresarios cómplices de los paramilitares y poner a cantar quedito a los políticos cuya complicidad con estos es inocultable. Es como si con la pérdida del lenguaje el colombiano hubiera perdido la voluntad de hacer. Pero de esto nadie se sorprende pues se sabe que nadie en las elites nacionales tiene la cabeza bien puesta. Lo que sí no ha perdido el colombiano es el deseo sexual. Pero ya no lo pone sino que lo da. Tampoco ha perdido las ganas de poner conejo, pero ahora se llama a eso ser avispado. Y con la inundación de productos avícolas impulsada por el tratado de libre comercio con Estados Unidos pronto será posible que hasta las gallinas colombianas dejen de poner.

En Colombia La Prensa y El Fiscal General Sufren de Pone-Fobia

Casualmente hace unos días dos medios periodísticos produjeron un ejemplo excelente de lo que sucede con el verbo poner en Colombia.

El 31 de agosto pasado el diario bogotano El Espectador informó: “Menor de edad capturado sí fue el que ubicó la bomba contra exministro Londoño”, en el titular. En el cuerpo de la noticia atribuye al Fiscal General Eduardo Montealegre la información de que “…la persona que portando una bata blanca y una gorra con una peluca ubicó la bomba en la camioneta blindada del exministro…” [negrillas del periódico], lo que indica que la pone-fobia ha llegado a los más altos círculos del estado.

Ese mismo día la revista Semana se refirió castizamente en su cubrimiento de la misma noticia al  “joven de 17 años señalado de haber puesto la bomba en el carro del exministro”. Sin embargo, más adelante, al copiar la información oficial, la revista dice: “…el fiscal Eduardo Montealegre dijo este viernes que el ADN del joven señalado de colocar la bomba tipo lapa sobre el carro del [exministro Londoño]”, de paso corrigiendo el verbo extraño usado por Montealegre por otro un tris más adecuado aunque todavía respetando la pone-fobia de este. Fíjense ustedes que la epidemia de verbos impropios es tal que a los redactores de estos reportes no se les ocurrió decir ‘el muchacho pegó la bomba lapa al carro del exministro” que hubiera sido perfectamente adecuado a la acción que se describe.

Cuando el Fiscal General y la gran prensa obedientemente aceptan la tiranía del mal hablar se ha perdido la batalla del conocimiento y del respeto al genio de la lengua.

Luis Mejía – 17 de septiembre de 2012

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Gazapo: Substancias Sólidas Impregnadas Mutuamente en El Tiempo



En el diario bogotano El Tiempo, edición del 8 de los corrientes, hay una larga crónica sobre la llegada y muerte en las playas de la isla de San Andrés en el Caribe de un caimán o cocodrilo. Aunque los científicos tienden a distinguir entre las dos especies, nosotros los del común no tenemos por que ponernos en esas precisiones. El hecho es que, según el autor de la crónica, ese animal “estuvo mucho tiempo en el mar, porque cuando fue encontrado tenía impregnado [sic] en su lomo algunos cirripedios, crustáceos marinos que suelen fijarse en las especies más grandes, como ballenas, o en los caparazones de las tortugas, que hacen viajes transcontinentales que duran años”. 

Según la academia de la lengua española –y el Pequeño Larousse Ilustrado- impregnar es “empapar, mojar algo poroso hasta que no admita más líquido”, “hacer que penetren las partículas de un cuerpo en las de otro” o “influir profundamente”.

La lectura del artículo en El Tiempo no me dejó convencido de que los crustáceos marinos hubieran empapado la piel dura y seca del caimán-cocodrilo ni que las partículas de que está hecho este fueran receptivas a las partículas de aquellos. Así que haciendo lo que hacemos los lectores respetuosos traté de imaginarme lo que quiso decir el autor. ¿Sería incrustar el verbo que estaba en la punta de su lengua y que no le dio la gana de aterrizar en el teclado de su procesador de palabras?

La misma academia dice que incrustar es embutir algo duro en otro algo también duro o hacer que un cuerpo penetre violentamente en otro o quede adherido a él o cubrir una superficie con una costra dura, todo lo cual parece describir aproximadamente la relación entre las dos especies de animales. Aunque si uno lee la descripción que hacen los manuales de ciencia elemental se entera de que los cirripedios se pegan o adhieren a sus huéspedes.

Luis Mejía – 17 de septiembre de 2012

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Thursday, August 30, 2012

RELACIONES INTERNACIONALES: ESTADOS UNIDOS Y AMERICA LATINA – Parte V


V. LOS MIEMBROS DEL ESTABLECIMIENTO INTERNACIONAL ESTADOUNIDENSE

El establecimiento internacional estadounidense tiene tres tipos de miembros: los que forman parte de él por su calidad de funcionarios del gobierno, los que ingresan por vía de iniciativa privada y los que substituyen a los miembros oficiales para hacerlos invisibles.

Miembros Oficiales

Los miembros oficiales son el presidente y los secretarios de estado y de defensa junto con sus asesores y consejeros, el cuerpo diplomático y consular, los miembros del congreso nacional y sus comités y personal auxiliar, los funcionarios a cargo de la promoción del comercio exterior, los agentes de los distintos organismos de espionaje e investigación criminal y los miembros de las fuerzas armadas en misiones políticas, bélicas o en el mercado de armas. Además del gobierno federal hay también participantes de los gobiernos estatales y municipales; algunos de ellos a cargo de promover líneas de comercio internacional por cuenta de la región que representan, otros como parte de misiones militares y de  que el gobierno federal no quiere o no puede tomar directamente, tales como los oficiales de la guardia nacional o de los departamentos locales de policía en servicios de entrenamiento y asesoría con los órganos de policía, investigación criminal y represión política de gobiernos extranjeros.

Miembros por Iniciativa Privada

Ingresan al establecimiento internacional estadounidense por vía de iniciativa privada los empleados ejecutivos de las corporaciones multinacionales, los empresarios exportadores e importadores de materias primas, mercancías y servicios, los agentes de compañías de toda clase que viven, viajan o supervisan negocios en el exterior –incluyendo empresas de relaciones públicas y manipulación de imagen-, los académicos y consultores profesionales que se especializan en el estudio y asesoría técnica de otros países y los misioneros de iglesias, empleados de fundaciones y voluntarios que trabajan en el extranjero.

Miembros Substitutos

Hay una categoría de miembros substitutos del establecimiento oficial que está formada por agentes de terceros gobiernos que cumplen misiones en las que el gobierno de Estados Unidos quiere aparecer como si no estuviera envuelto.  Tales han sido los oficiales argentinos que han participado en el entrenamiento de torturadores en la policía de El Salvador o los órganos de seguridad de Israel y Francia que han dado asistencia técnica a agencias de terror estatal en América Central y del Sur.  Forman también parte de esta categoría los contratistas privados a quienes los organismos de seguridad de Estados Unidos encargan la ejecución de crímenes en tierras extranjeras.  Ejemplos de estas actividades son las ventas de armas que contratistas privados hicieron a Irán y a los contrarrevolucionarios de Nicaragua durante la guerra del primero contra Irak y durante la guerra civil de la segunda.  Otro ejemplo de este tipo de acción fue el encargo que se diera a los líderes de la mafia de Estados Unidos de asesinar a jefes de gobiernos latinoamericanos.

Extraterritorialidad e Impunidad

De la misma manera que los agentes del gobierno de Estados Unidos actúan en  América Latina sin otro sentido de limitaciones que el que nazca de sus conciencias pues no hay autoridad que castigue los daños que puedan causar o limite los excesos en que puedan incurrir, los agentes privados también están en gran medida exentos de responsabilidad por sus acciones.  En esta libertad de acción, respaldada por la insistencia del gobierno estadounidense de exigir garantías de extraterritorialidad judicial para sus agentes y ciudadanos en los países donde estos son huéspedes, hay múltiples riesgos. Los agentes del gobierno que dentro de los Estados Unidos se hallarían frustrados sobremanera por el juego de contrapesos y limitaciones que la ley y las tradiciones cívicas nacionales imponen al ejercicio de sus poderes, en América Latina encuentran ilimitada libertad a su iniciativa personal.  Igual pasa con los agentes privados.  Aquellos que dentro de los Estados Unidos tascan con dificultad el freno que la ley les pone para impedir prácticas viciosas en el comercio, la vida económica, el manejo del medio ambiente y las relaciones con la mano de obra, en América Latina se desbocan con entusiasmo irrefrenable.  Y los dos grupos, el de funcionarios del gobierno y el de agentes de las empresas, cerrarán filas contra los intentos que haga el país anfitrión para introducir la legislación, las instituciones o el espíritu cívico que es para ellos fuente de desdicha dentro de los Estados Unidos.

Luis Mejía – 30 de agosto de 2012
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GAZAPO: DIMENSIONES LITERARIAS DEL PERIODISMO CIBERNETICO


Kien & Ke trae en su última edición un par de gazapos que llaman la atención por la originalidad de su bobería.

Kien & Ke Pone Cronómetro a la Orfandad

Hablando de unas mujeres jóvenes, dinámicas, emprendedoras y atractivas, la cronista que preparó el texto quiso desde el principio crear simpatía hacia ellas, más allá que la que merecen por su esfuerzo y su éxito, y poner un toque humano, demasiado humano, en la historia, y al pie de la foto que adorna la introducción al artículo nos dijo: “[las cuatro] hermanas […] quedaron huérfanas en un minuto”. No estoy seguro de que esta precisión cree simpatía. Al fin y al cabo la mayoría de nosotros quedamos huérfanos de un momento para otro, en un parpadeo. Y frente a la muerte todos somos tan iguales. Menos, claro, cuando uno tiene la fortuna de caer en manos de una periodista que quiere ser literata –¡oh glorioso García Márquez, qué daño nos has hecho con tu ejemplo!- y necesita que sus personajes sean diferentes, especiales, superiores hasta en la desgracia y que el destino les dé privilegios desconocidos para los no-personajes. Como el de quedar huérfanas en más tiempo que el que nos toma a los demás.

Kien & Ke Usa Nueva Rata Financiera Para Enviar Mensajes en Clave

En otra crónica de Kien & Ke otra periodista nos cuenta la historia de los panaderos que se fueron a hornear a Estados Unidos, donde tuvieron muchas dificultades pues “al principio los costos de producción en Norteamérica no superaban las ganancias de las ventas”. Pero persistieron, lograron cambiar esa ecuación y están triunfando. ¡Alto!, ¡alto un momento! ¿De qué estamos hablando aquí? Las empresas comerciales generalmente se encuentran en una de tres etapas: a) sus costos son superiores a sus ingresos, b) sus costos son iguales a sus ingresos, y c) sus costos son inferiores a sus ingresos. Las ganancias aparecen en la tercera etapa como un excedente de los ingresos de ventas sobre los costos de producción. Al menos este es el cálculo básico. En el mundo de hoy se pueden presentar circunstancias en las cuales las ganancias sean iguales o superiores a los costos. De hecho es un fenómeno común, muy común en situaciones de monopolio extremo, producción de artículos muy exclusivos de lujo, empresas financieras y de inversión de platas ajenas, contratos con el estado –especialmente el colombiano- y –toca mencionarlo- el negocio de las substancias ilícitas; por ejemplo, la producción de “tapetusa”[1]. En este último caso, sin embargo, los costos de nómina se pueden disparar por encima de las ganancias cuando hay que contratar los servicios de los inspectores de la oficina de rentas fiscales pero eso es lo que llaman internalización de una externalidad... Estos casos especiales obviamente nada tienen que ver con los panaderos colombianos, a menos, claro, que la cronista también esté jugando a literata, le haya dado por  competir con “El secreto de da Vinci” y le esté enviando mensajes en clave a las autoridades.

Huesos y Cadáveres en Boletín de Noticias

Es sorprendente la falta de respeto de algunos reporteros con respecto a los muertos. Pareciera que cometen gazapos a propósito, con la certeza de que el lector, cohibido por la tristeza del tema y por el dolor de los parientes de las víctimas, no los criticará. Pero me parece a mí –y espero que a algunos de mis lectores- que hablar de la muerte y, en especial de la muerte violenta de alguien, no es patente de corso para decir estupideces.

Digo esto porque he encontrado el siguiente texto en una cosa llamada BN  - Boletín de Noticias, de cuya publicación nadie se hace responsable y cuyo maltrato del idioma es casi maltrato físico del lector. Juzguen por ustedes mismos.

“En estado cadavérico fueron encontrados en zona rural del municipio de Mallama los cuerpos de dos estudiantes… Los restos óseos fueron entregados en Medicina Legal en la ciudad de Túquerres”.

En castellano generalmente distinguimos entre cadáveres y restos óseos. Por otra parte, el estado cadavérico de los cuerpos muertos es un giro literario inédito hasta este momento. ¿Otro periodista que va de carrera a hacerse literato?


[1] En Antioquia, aguardiente producido de contrabando o destilado a escondidas de las autoridades que se guardaba en botellas recicladas tapadas con tusa o mazorca de maíz sin los granos.


Luis Mejía – 30 de agosto de 2012

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Saturday, August 25, 2012

FRANCIA Y EL HOLOCAUSTO: EL PRESIDENTE ASUME RESPONSABILIDAD


Introducción

En los días 16 y 17 de julio de 1942 la policía francesa arrestó en París y sus alrededores a 13.152 personas de origen judío para enviarlas a los campos de concentración –y muerte- que tenían los alemanes en Europa oriental como parte de su política de eliminación total de la  población judía en el continente. La mayoría fueron confinados por unos días en el Velódromo de Invierno. Para recordar, condenar y prometer que no se repetirá ese crimen Francois Hollande, presidente de Francia, pronunció el siguiente discurso este 18 de agosto en el mismo sitio donde quedaba el velódromo.

Este discurso tiene muchísimo valor por la claridad conceptual, el entendimiento de lo que significa la historia de Francia para el resto del mundo, la traición que Francia cometió contra sus propios ciudadanos, el deber de recordar y el propósito de que ese crimen no vuelva a suceder.

Al leerlo como ciudadano de un país latinoamericano he pensado en los episodios que claman por un acto de reparación histórica similar al que ha presidido el presidente francés: los miles de indios, negros y mestizos, campesinos, obreros y mineros que han muerto en las guerras continentales contra la subversión, el comunismo, la resistencia popular, la penetración de los sindicatos por elementos indeseables y cuyo único crimen real es el de haber sido pobres y no haber querido ser más pobres. Ejércitos nacionales, cuerpos de policía, bandas paramilitares, sicarios, burócratas de gobiernos y compañías privadas, movimientos guerrilleros, todos han sido parte de un complejo de agresores que hacen más difícil las vidas de los que tienen poco o nada.

He hecho esta traducción sobre la versión inglesa publicada en la página web de The New York Review of Books complementada con la versión original publicada en la página web de la presidencia de Francia.


DISCURSO DEL PRESIDENTE HOLLANDE


Primer Ministro, Presidente de la Asamblea Nacional, embajadores, Alcalde de París, Presidente del Consejo Representativo de Instituciones Judías de Francia, Gran Rabino, representantes de otras religiones, señoras y señores:

Nos encontramos reunidos esta mañana para recordar el horror de un crimen, dar voz a la angustia de los que vivieron la tragedia y hablar de las horas negras de colaboración, nuestra historia, y, en consecuencia, la responsabilidad de Francia.

También estamos aquí para transmitir la memoria del Holocausto -del que las redadas fueron el primer paso- con el fin de librar la batalla contra el olvido y dar testimonio ante las nuevas generaciones de lo que puede hacer la barbarie y de que la humanidad puede tener en sí misma los recursos para derrotarla.

Setenta años atrás, el 16 de julio de 1942, temprano en la mañana, 13.152 hombres, mujeres y niños fueron arrestados en sus casas. Las parejas sin niños y las personas solas fueron internadas en Drancy, donde se abrirá este otoño el museo creado por Conmemoración de la Shoa.

Los demás fueron llevados al Velódromo de Invierno. De allí, donde estuvieron amontonados en condiciones inhumanas por cinco días, fueron llevados a los campos de Pithiviers y Beaune-la-Rolande.

La administración de Vichy dio instrucciones claras: “Los niños no deben viajar bajo la misma escolta que los padres”. Así, separados en medio de la angustia, partieron –los padres a un lado, los niños en otro- para  Auschwitz-Birkenau a donde los habían precedido unos pocos días antes los deportados de Drancy.

Allí fueron asesinados. Por la única razón ser judíos.

Este crimen tuvo lugar aquí, en nuestra capital, en nuestras calles, en los patios de nuestros edificios, en nuestras escaleras, en los patios de juegos de nuestras escuelas.

Preparaba el camino para otras redadas, en Marsella y en toda Francia – en otras palabras, a ambos lados de la línea de demarcación-. Hubo otras deportaciones, especialmente de gitanos.

La infamia del Velódromo de Invierno fue parte de una iniciativa que no tenía precedente y no podía compararse a nada más: la Shoah, el intento de aniquilar a todos los judíos en el continente europeo.
 
Setenta y seis mil judíos de Francia fueron deportados a los campos de exterminio. Solo regresaron dos mil quinientos.

Esas mujeres, esos hombres, esos niños, no podían saber el destino que les estaba reservado. Ni siquiera lo podían imaginar. Ellos confiaban en Francia.

Ellos creían que el país de la gran Revolución y la Ciudad de las Luces les servirían de refugio. Ellos amaban la República con una pasión nacida de la gratitud. Porque en efecto fue en Paris, en 1791, bajo la Asamblea Nacional Constituyente, donde los judíos se convirtieron en ciudadanos integrales por primera vez en Europa. Más tarde, otros encontraron en Francia una tierra acogedora, una oportunidad para vivir, una promesa de protección.

Esta promesa y esta confianza fueron pisoteadas hace setenta años.

Me gustaría recordar las palabras que el gran rabino de Francia, Jacob Kaplan, escribió al mariscal Pétain en octubre de 1940,  a raíz de la presentación del odioso Estatuto de los Judíos: “Como víctimas de medidas que minan nuestra dignidad humana y nuestro honor de franceses expresamos nuestra fe profunda en el espíritu de justicia de la Francia eterna. Nosotros sabemos que los lazos que nos unen a la gran familia francesa son demasiado fuertes para ser destruidos”.

Ahí es donde se encuentra la traición.

A través del tiempo, más allá del dolor, mi presencia esta mañana da testimonio de la determinación de Francia de proteger la memoria de los hijos que perdió y de honrar el recuerdo de aquellos que murieron y no tuvieron sepultura, cuya única tumba es nuestra memoria.

Ese es el propósito del deber que se le impone a la República: que los nombres de las víctimas no caigan en el olvido.

Nosotros tenemos la deuda con los mártires judíos del Velódromo de Invierno de decir la verdad de lo que pasó hace setenta años.

La verdad es que policías franceses –con base en listas que ellos mismos habían preparado- se encargaron de arrestar los miles de inocentes atrapados el 16 de julio de 1942. Y que la gendarmería francesa los escoltó a los campos de internamiento.

La verdad es que no hubo soldados alemanes –ni uno solo de ellos- movilizados durante la operación.

La verdad es que este crimen fue cometido en Francia, por Francia.

En acto que lo honra el presidente Jacques Chirac reconoció esta verdad, en este mismo lugar, el 16 de julio de 1995.

“Francia”, dijo él, “Francia, patria de la Ilustración y los derechos humanos, tierra de la bienvenida y el asilo, Francia, ese día, logró hacer algo irreparable”.

Pero también es verdad que el crimen del Velódromo de Invierno fue un crimen contra Francia, contra sus valores, contra sus principios, contra sus ideales.

El honor lo salvaron los Justos y todos los que se levantaron contra la barbarie, los héroes anónimos que escondieron a un vecino aquí, ayudaron a otro allá, y arriesgaron sus vidas para salvar a gente inocente. Todos los franceses que hicieron posible que sobrevivieran tres cuartas partes de los judíos de Francia.

El honor de Francia lo encarnó el general de Gaulle quien se levantó el 18 de junio de 1940 a continuar la lucha.

El honor de Francia lo defendió la Resistencia, ese ejército de sombras que no se resignó a la vergüenza y la derrota.

Francia estuvo presente en los campos de batalla, con nuestra bandera, en los soldados de la Francia Libre.

También la sirvieron las instituciones judías, como la obra para el socorro de los niños, que organizó el rescate clandestino de más de cinco mil niños y se encargó de los huérfanos después de la Liberación.

La verdad no divide a la gente. La acerca. En ese espíritu fue establecido este día conmemorativo por François Mitterrand y se creó la Fundación en memoria de la Shoah por el gobierno de Lionel Jospin. Bajo el mismo gobierno, con Jacques Chirac, se estableció la comisión para la compensación de víctimas de despojo resultante de legislación anti-semita vigente durante la ocupación con el ánimo de enderezar lo que todavía se pudiera enderezar.

En la cadena de nuestra historia colectiva me corresponde hoy a mí continuar este deber común de memoria, verdad y esperanza.

Este deber empieza con la transmisión de la memoria. La ignorancia es la fuente de muchos abusos. Nosotros no podemos tolerar que dos o tres jóvenes franceses ignoren lo que fue la redada del Velódromo de Invierno.

Las escuelas de la República –en las que aquí pongo mi confianza- tienen una misión: instruir, educar, enseñar el pasado, hacer que se conozca y se entienda en todas sus dimensiones. La Shoah es parte del curriculum en tres niveles escolares diferentes.

No debe haber en Francia una sola escuela, un solo colegio, un solo liceo donde no se  enseñe. No debe haber una sola institución donde esta historia  no sea entendida, respetada y analizada. Para la República no puede haber y no habrá memorias perdidas.

Yo me encargaré personalmente de esto.

Tenemos el reto de luchar incansablemente contra toda forma de falsificación de la historia. No solo contra el escándalo del negacionismo sino también contra la tentación del relativismo. Transmitir la historia de la Shoah es enseñar que fue un acto terriblemente especial. Este crimen persiste como un abismo único en la historia de la humanidad por su naturaleza, su tamaño, sus métodos, la terrible precisión de su ejecución. Nosotros tenemos que hacer memoria permanente de cómo este acto fue único.

Finalmente, transmitir esta memoria quiere decir preservar todas sus lecciones. Quiere decir entender cómo la ignominia fue posible en el pasado para que nunca vaya a repetirse en el futuro.

La Shoah no fue creada en el vacío ni apareció de la nada. En verdad resultó de una combinación inesperada y aterradora de la persistencia del delirio racista y de la racionalidad industrial que permitió su ejecución. Pero también la hicieron posible siglos de ceguera, estupidez, mentiras y odios. Los signos y presagios que la anunciaron no lograron despertar las conciencias.

Debemos estar siempre vigilantes. Ninguna nación, ninguna sociedad, nadie es inmune al Mal. No olvidemos el veredicto de Primo Levi sobre sus perseguidores: “Salvo algunas excepciones ellos no eran monstruos; tenían nuestras facciones”. Estemos alerta para que podamos detectar el retorno de lo monstruoso oculto bajo el disfraz más anodino.

Soy consciente de los temores que algunos de ustedes albergan. Quiero responderles.

Conocedora de esta historia la República perseguirá todo acto anti-semita con la más firme determinación así como toda expresión que pueda hacer sentir inseguros a los judíos franceses en su propio país.

En este campo no hay nada que sea irrelevante. Lucharemos contra todo hasta el final. Permanecer callado frente al anti-semitismo, disimularlo, explicarlo, es aceptarlo.

La seguridad de los judíos de Francia no es cosa de los judíos y nadie más, es cosa de todos los franceses, y es mi intención que sea garantizada en todas las circunstancias y en todos los lugares.

En Tolosa, hace cuatro meses, unos niños murieron por la misma razón que los del Velódromo de Invierno: porque eran judíos.

El anti-semitismo no es una opinión, es una aberración. Por eso hay que enfrentarlo directamente. Debe ser nombrado e identificado como lo que es. Donde quiera que se presente hay que desenmascararlo y castigarlo.

Toda ideología excluyente, toda forma de intolerancia, todo fanatismo, toda xenofobia que busque desarrollar una actitud de odio debe encontrar el camino cerrado en la República.

Todos los sábados en la mañana, en todas las sinagogas francesas, al final del servicio, se oye la plegaria de los judíos de Francia, la plegaria que hacen por la patria que aman y a la que quieren servir: “Que Francia prospere y sea feliz. Que la unidad y la armonía la hagan grande y fuerte. Que goce de paz duradera y que preserve la nobleza de su espíritu entre las naciones”.

Toda Francia debe hacerse merecedora de este espíritu de nobleza.

Enseñar sin descanso la verdad histórica, asegurar un respeto escrupuloso por los valores de la República, recordar constantemente los deberes de tolerancia religiosa en el marco laico de nuestras leyes, nunca renunciar a los principios de libertad y dignidad de la persona, luchar siempre para lograr la promesa de igualdad y emancipación. Esa es la misión colectiva que tenemos que darnos.

Pensando en las vidas que no llegaron a florecer, en los niños privados de un futuro, en los destinos truncados prematuramente, debemos inspirarnos para definir las demandas que hacemos de nuestras propias vidas. Nos haremos más fuertes juntos si rehusamos ser indiferentes, descuidados, satisfechos.

Francia tiene que ver con claridad su propia historia para ser capaz de promover sus valores, aquí y en el mundo, en un espíritu de armonía y unidad.

¡Que viva la República!  ¡Que viva Francia!

Traducción de Luis Mejía – 25 de agosto del 2012

Publicado en blogluismejia.blogspot.com

FERVOR OLIMPICO, ENTUSIASMO DE MASAS, PROYECTO DE NACION: DESFILE DE ATLETAS EN BOGOTA


Introducción

La periodista bogotana Gloria Ortega publica regularmente un blog llamado Sentipensantes en el que comenta acontecimientos del momento. Ella es también fotógrafa y acompaña sus artículos con sus propias ilustraciones. En una entrega reciente documentó la manera como los bogotanos recibieron a los atletas del equipo olímpico colombiano que se destacaron en los juegos de Londres. Dice ella en los apartes que más me emocionaron de su reporte:

Más deportistas, menos congresistas coreó con fuerza la exigua pero potente y emotiva multitud al arribo de la los olimpistas sobre la Calle de San Carlos. 

Los reyes del momento portaban sobre sus corazones el oro, la plata y el bronce. Sonreían, izaban sus trofeos y con gestos de grandeza y satisfacción agradecían a la naciente fanaticada que alborozada reconocía sus triunfos.

Los nuevos arquetipos de la utopía nacional ejecutaron con contundencia lo que mejor sabían hacer en la arena: competir. Aunque no consiguieron que en Colombia se suspendiera la guerra como en la antigua Grecia, sí lograron proporcionarnos un despertar distinto durante unos segundos que se  han convertido en días.

Si Colombia invirtiera muchiiiisimo más en educación y en deporte y muchiiiisimo menos en la guerra, tal vez  se podría comenzar a hablar de paz.

No somos capaces de ser todos para uno y uno para todos. Quizás esta sea nuestra principal característica como país: no tenemos un sueño común. Un proyecto general. Colectivo. No tenemos noción de lo significa ser Nación.

Por eso la gesta de estos jóvenes deportistas fue una proeza personal. Individual. Si acaso familiar. Nunca social. Jamás nacional. 

Son marcas y retos individuales, personales igual que lo son sus modalidades deportivas. Así como las millares de personas que día a día luchan por un espacio de inclusión. Es la historia de gente de vidas cruzadas por la violencia que por fin traen plata y no plomo al podio de la nación luego de asaltar el cielo de Londres”. 

Estos son los nuevos héroes que dejaron de ser anónimos para miles de jóvenes en el país por obra y gracia de sus proezas competitivas. Empuñaron su aliento con determinación pero sin ferocidad. Promesa de que todo puede ser mejor. Lo más parecido a lo que queremos en este territorio que no es el paraíso ni tampoco la meca de la felicidad.


Deporte y Fervor de Masas

En este artículo sobre atletismo y deporte en Colombia, la periodista Ortega toca temas importantes.

Desde el punto de vista antropológico y de cultura social es interesante el entusiasmo que despiertan los atletas que triunfan. y el contraste que la gente establece con los políticos. Me parece que hay una búsqueda colectiva de personajes modelos que nos muestren a alguien que triunfa por esfuerzo, dedicación, mérito propio; al contrario de los políticos de los cuales hay muchos que comienzan pero los que triunfan lo deben a su oportunismo, capacidad de arrimarse a un buen patrón y finalmente a una selección a dedo para una alta posición del estado.

Pero hay un efecto perverso en esa búsqueda del personaje modelo y el reconocimiento de méritos que lleva a muchos colombianos a identificarse con Alvaro Uribe, quien ha logrado proyectar una imagen de figurón hecho por sí mismo cuando en realidad es el perfecto ejemplo de alguien que hizo carrera empujado a dedo. Ello me indica que la gente tiene la aspiración correcta pero el conocimiento insuficiente para formar criterio.

Lo otro es su referencia a la falta de propósito nacional. Yo creo que hay un propósito nacional propuesto por las elites, y no hay uno propuesto por fuerzas alternativas. El propuesto por las elites es similar al "socialismo" de los países africanos en el que todo el pueblo trabaja para sacar adelante [enriquecer, dar poder, entregar la economía] a la familia y la tribu del presidente. Lo grave en Colombia es que hay un suficiente número de colombianos del montón -masas que llamamos- que por la razón que fuere subscribe a ese modelo y lo hace viable.

Otra cosa me llama la atención de este fervor que han despertado los atletas olímpicos: es un fervor similar al que despierta cualquier colombiano que reciba reconocimiento internacional en las artes o las ciencias. Es como si 40 millones de colombianos se sintieran solidaria y mancomunadamente autores, gestores, participantes, inspiradores y financistas en el esfuerzo de quien ganó el reconocimiento. Es obviamente una satisfacción espuria, aunque entendible. Se presenta en el contexto de unas elites que ignoran a tantos colombianos con méritos para ser reconocidos por su trabajo real, eficiente, transformador, en beneficio de la sociedad, mientras promueven, premian, homenajean y "enmedallan" a tanto mediocre surgido de sus filas o útil a sus intereses.


Luis Mejía – 25 de agosto del 2012

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Saturday, August 11, 2012

RELACIONES INTERNACIONALES: ESTADOS UNIDOS Y AMERICA LATINA – Cont.


IV: LOS PRINCIPIOS POLITICOS Y LOS INTERESES MATERIALES

Realpolitik Anglosajón e Idealismo Revolucionario en las Américas

Corría el año de 1811 cuando la Junta de Gobierno de Caracas envió una misión de notables a obtener reconocimiento diplomático y ayuda militar y económica del gobierno inglés. Entre los miembros de la misión viajó Simón Bolívar.  La misión fue un fracaso.  "El proceder de la Inglaterra, les informó el secretario de relaciones exteriores, no será dictado por unos principios de libertad y generosidad perfectamente desinteresada; los ministros de SMB [Su Majestad Británica] solo deben tener a la vista los intereses de la Inglaterra". Los ingleses dejaron muy claro que la causa revolucionaria de las Américas y el consiguiente conflicto con la corona española no eran cosas que de por sí beneficiaran a Inglaterra y merecieran su apoyo. Esta actitud de darle prioridad a los intereses nacionales es una constante en las relaciones internacionales de los estados establecidos que los bisoños estadistas americanos no conocían todavía y que las elites que los sucedieron están por aprender.

La experiencia de los revolucionarios de la América meridional con los Estados Unidos no fue diferente. Se hacían ellos esperanzas, que resultaron infundadas, de que los Estados Unidos les respaldaría en las guerras de independencia. El gobierno estadounidense, en aparente contradicción con el reciente pasado revolucionario del país, se declaró neutral en la lucha entre los movimientos rebeldes nativos y el gobierno de España aunque expresó simpatía por la causa de los primeros, en un primer episodio del lenguaje doble que se convertiría en característica de su política internacional. En la práctica, los rebeldes americanos encontraron una hostilidad abierta de parte del establecimiento internacional estadounidense. Las compras de armas y avituallamientos por agentes de los revolucionarios eran consideradas violatorias de la neutralidad estadounidense; las mismas actividades por parte del gobierno español eran tratadas con una complicidad silenciosa. Los intereses de los Estado Unidos dictaban, por supuesto, una alianza con el gobierno español -como vecino que cercaba por el sur y por el occidente a los trece estados de la unión y contra quien no estaban en capacidad de hacer guerra- y una prolongación de las guerras de independencia -por las oportunidades que la ausencia de poderes soberanos creaba para el comercio de contrabando, incluyendo armas y pertrechos, en el Caribe-.

Guerras de la Independencia Americana y Relaciones con Estados Unidos

La política que los Estados Unidos siguieron durante la guerra de independencia en la América meridional fue un paradigma de las relaciones que establecerían con los nuevos países nominalmente soberanos. Esa política combinaba tres elementos: uno ideológico, de respeto retórico al derecho de rebelión de los pueblos americanos contra la corona española; uno práctico, de declararse neutral en el conflicto entre los rebeldes y la corona, y uno oportunista que les permitía aprovechar comercialmente la ausencia de un poder soberano en el Caribe y sus costas.  

Relaciones con Estados Unidos en la Post-Guerra Independentista

Una vez derrotada España sin ayuda de los Estados Unidos, las relaciones que estos establecieron con los débiles gobiernos que salieron de la guerra de independencia se basaron en los tres factores mencionados arriba. En lo ideológico los Estados Unidos hicieron declaraciones de respeto a los principios de independencia, soberanía nacional y gobierno democrático de los estados americanos; en lo práctico adoptaron una línea de acción que conservara en esos estados las debilidades internas resultantes de las guerras de independencia, lo cual era favorable a sus intereses, y mantuvieron una aparente neutralidad en los conflictos internos de los nuevos países y en los conflictos con las potencias europeas (repetidos como fueron bajo la excusa de cobrar deudas externas en mora) lo que los dejaba en libertad de aprovechar las oportunidades económicas y políticas que el conflicto les diera. Desde entonces hubo un entendimiento entre el establecimiento internacional estadounidense y las elites latinoamericanas para conservar asimétricas las relaciones de estado a estado. 

Realpolitik y Discurso Demo-Liberal

Las declaraciones públicas del establecimiento internacional estadounidense resuenan siempre con ecos de las ideas demo-liberales que inspiraron a los fundadores de la república y redactores de la constitución del país. El gobierno, como vocero del establecimiento internacional, justificará sus acciones en América Latina diciendo que cuanto hace es para proteger la seguridad colectiva, impedir el crecimiento del comunismo (o cualesquiera otra amenaza oportuna, sea ella el tráfico de narcóticos, el fanatismo musulmán, el expansionismo comercial de otra potencia, o el nacionalismo anti-estadounidense) y promover las libertades individuales y la democracia política. 

Ha sido tradicional entre los académicos estadounidenses, con pocas e importantes excepciones, aceptar que los altos principios morales y políticos incorporados en el lenguaje oficial de los agentes del establecimiento internacional estadounidense son expresión honesta de sus convicciones y que, en consecuencia, determinan las opciones políticas que ellos están dispuestos a considerar en relación con los demás pueblos del mundo y sus líderes. Las políticas y decisiones que no se ajustan a tales principios son, consecuentemente, tratadas por los académicos como situaciones de excepción. La credibilidad que los académicos dan al discurso oficial los hace muy confiables como patriotas, no tanto como analistas de la realidad. El estudioso del tema debe dejar a los académicos hablar del dilema en el carácter nacional estadounidense que dizque se debate entre realismo e idealismo, internacionalismo y aislacionismo, libertad de mercados y proteccionismo, y aceptar como obvia su inhabilidad para deducir los principios de política de su país de la substancia de sus acciones.

También en ocasiones las elites latinoamericanas cometen errores de percepción cuando creen que el establecimiento internacional será consecuente con su discurso demoliberal. Sucede, por ejemplo, cuando una elite reformista da por sentado que sus ideas de libertad y justicia social gozarán de respaldo en Estados Unidos y se embarca en acciones que pueden dañar los intereses económicos -reales o imaginarios- de algunos estadounidenses o afectar la concepción que el establecimiento internacional tiene del prestigio nacional. Tal elite provocará al establecimiento estadounidense a tomar medidas para hacer reversar el curso de las reformas empezadas. 

En última instancia, el lenguaje del establecimiento internacional se explica porque sus agentes -al igual que los gobernantes latinoamericanos- quieren parecer liberales, demócratas, progresistas, humanitarios, dignos de confianza social, íntegros y religiosos, en otras palabras, quieren ser percibidos como si ocuparan una posición moral dominante. Esta apariencia es fundamental en el respaldo que ellos obtienen del pueblo de los Estados Unidos. Si su lenguaje fuera tan cínico, materialista, oportunista y amoral como sus acciones el pueblo no los respaldaría y el mantenimiento de su posición internacional exigiría mayores dosis de poder desnudo.

La retórica demoliberal de los estadounidenses tiene un efecto perverso.  El dictador –o aspirante a dictador- latinoamericano se apropia de las fórmulas piadosas y legalistas con que ellos visten sus acciones internacionales  para describir su propio régimen. Las declaraciones de amor a la democracia, respeto a los derechos individuales y políticos, adhesión a la constitución, progreso social y lucha por las libertades populares, tan caras a los estadounidenses, adquieren un tono humorístico involuntario en boca de Pérez Jiménez, Trujillo, Batista, Somoza, los hermanos Castro, Ortega, Chávez, Correa o Uribe.

Luis Mejía – 11 de agosto de 2012

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